Lo sabemos chicos, el blog lo hemos ralentizado, pero es que estamos en medio de princesas de blanco, apuestos almirantes, marineros de azul…. y el tiempo es un tanto escaso.
Hemos querido realizar un pequeño post, recordando algunos mails de fotógrafos que nos felicitan por determinadas fotografías de niños en el estudio… queremos agradecer públicamente sus comentarios.
En ocasiones, nos preguntan que con qué cámara trabajamos, que objetivos utilizamos, como editamos, etc… a veces tenemos tiempo de responder… otras, lamentamos no poder hacerlo.
Tengo un amigo que no hace mucho tiempo me decía… “… que suerte tienes, haces lo que te gusta y además te pagan por ello… con lo fácil que es fotografiar niños!!….”, a la primera parte de la frase estoy totalmente de acuerdo, pero a la segunda??? le invité a que viniese cuando quiera al estudio, a una sesión para convencerle que realizar fotos a niños es fácil, o no!!!
Para todos los que en algún momento nos habéis preguntado qué cámara u objetivo, tipología de luces, etc… utilizamos… os diría que nada de eso tiene importancia sin una buena, muy buena dosis de paciencia y psicología… éso y solo éso hará que podáis realizar buenas fotografías a niños.
No se trata de realizar un tratado de psicología infantil, pero aún recuerdo a algún padre/madre decirle a su hijo/a “… sonríe… venga soríe… que tú sonríes muy bien…” el niño/a, haciendo un esfuerzo, regala al fotógrafo una forzada media sonrisa antinatura y poco convincente.
Mucho peor cuando llega un peque de apenas dos o tres años al estudio, en realidad él no sabe si le van a pinchar, le van a realizar fotos o simplemente aparecerá el coco… la situación es de mirar para todos los lados a ver que pasa, que es lo que le va a suceder allí… es entonces cuando los papis le dicen al niño/a… ” venga cariño… si no pasa nada… si aquí no te va a pasar nada….” imagino el pensamiento del niño en ese momento… ” vale, vale, por qué mis papis me advierten de que no va a pasar nada… ellos nunca me dicen que no me va a pasar nada cuando no pasa nada… seguro que algo va a pasar… sino no dirían”… un pensamiento lógico.
Tenemos que ser cautos, un buen fotógrafo no puede ni debe empezar disparando fotografías a los diez segundos de entrar un niño en el estudio, hay que darle confianza, que mire, que vea que realmente va a ser divertido, pero para ello, el fotógrafo debe poner mucho de su parte…
Los niños, son niños, y debemos por un rato empatizar con ellos, sentirnos niños… para realizar buenas fotografías… de nada sirven los mejores flashes, cámaras u objetivos… si antes, no te ganaste la confianza de una personita que todavía no tiene por qué saber ni sabe, que en realidad, quieres realizar el mejor de los reportajes.
Como ejemplo, ponemos una sesión reciente, realizada a Lucía, por nuestra compañera Cristina, en nuestro estudio… fijaos las abismales diferencias entre la primera y el resto de las fotografías…
Primeras fotos de la sesión, Lucía simplemente no quería hacerse fotos…


Después de unos minutos, conseguimos que Lucía entrase en nuestro juego, lo que empezó siendo un suplicio para ella… se fué transformando en algo divertido…
el resultado… nadie le dijo que sonriera… pero todos nos propusimos diversión…






Excelente trabajo Cristina…
Esperamos que os guste, un saludo a todos/as.
Fotógrafos de niños en Valencia :: Attitude fotografía








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